Cómo crear una ruta en bicicleta gratis

Puedes crear una ruta sin pagar con Google Maps o con el planificador web gratuito de servicios como Komoot. Lo importante no es solo unir dos puntos: hay que revisar terreno, desnivel, tráfico, agua y una salida alternativa.
Un método en siete pasos
- Define modalidad, distancia aproximada y tiempo disponible.
- Marca inicio, destino y puntos de paso.
- Selecciona el tipo de bicicleta adecuado.
- Revisa el perfil: una ruta corta con mucho desnivel puede ser más dura que otra larga y llana.
- Amplía el mapa y comprueba el firme y las vías conflictivas.
- Guarda el recorrido y, si la plataforma lo permite, exporta el GPX.
- Descarga el mapa y prueba la navegación antes de salir.
Gratis no significa idéntico
Las plataformas cambian qué funciones incluyen sin coste. Comprueba en el momento de planificar si la navegación sin conexión, los mapas de otras regiones o la exportación necesitan cuenta o pago. No dependas de una función que no has probado.
Para una planificación rápida consulta Google Maps para bicicleta; para comparar opciones, revisa las mejores apps según el uso.
El flujo gratuito más sencillo
Para un trayecto urbano, Google Maps suele bastar. Para una salida recreativa, puedes dibujar el recorrido en un planificador que permita consultar el terreno y llevar después el track en el móvil. La versión gratuita exacta de cada servicio cambia, así que evita basar el viaje en una exportación o un mapa offline que todavía no hayas probado.
- Escribe un objetivo concreto: por ejemplo, dos horas, firme fácil y una parada con agua.
- Dibuja primero la vuelta corta: después añade kilómetros. Así conservas un plan B limpio.
- Coloca pocos puntos de paso: los necesarios para controlar cruces y carreteras, sin encorsetar cada curva.
- Lee el perfil: localiza las subidas, pero también dónde aparecen al final de la jornada.
- Comprueba el suelo: asfalto, grava y sendero no son intercambiables.
- Guarda y abre el archivo: confirma que el GPX se carga correctamente en el equipo que llevarás.
Cómo revisar el track como lo haría un guía
Recorre visualmente la línea desde el inicio. Mira los enlaces entre caminos, las travesías de carreteras, los puentes y cualquier tramo que parezca demasiado recto para ser real. Después localiza agua, comida, estaciones y lugares donde abandonar. En una circular, anota el punto desde el que ya no compensa volver por el mismo camino.
El nombre del archivo también ayuda. “ruta-final-2” dice poco en mitad de una avería; “girona-carrilet-45km-corta-28km” permite distinguir enseguida el recorrido principal y su alternativa.
Qué puedes transportar entre aplicaciones
El GPX es la opción habitual para mover una ruta. Komoot advierte de que su exportación contiene la geometría, pero no necesariamente mapas, navegación por voz ni todos los puntos guardados. Por eso, importar un archivo no convierte automáticamente una aplicación gratuita en un navegador completo. Si dependes de los avisos de giro, haz una prueba corta con la pantalla apagada y los mismos ajustes de batería que usarás el día de la ruta.
Lista final antes de pulsar “salir”
- Track principal y variante corta abiertos correctamente.
- Mapa disponible donde esperas perder cobertura.
- Batería suficiente o batería externa protegida de lluvia.
- Horario de regreso y transporte confirmados.
- Agua, comida y reparación acordes a la distancia.
- Previsión, restricciones y estado del camino revisados ese mismo día.
Para entender qué conserva un archivo, consulta la ayuda oficial de importación y exportación de Komoot. Si utilizas Strava, su guía explica cómo crear una ruta desde un GPX.
Fuente de referencia: Funciones oficiales de Komoot. Revisa siempre la información actual, la meteorología, las restricciones y tu capacidad antes de salir.